Pedro Pacheco presenta ocho informes sobre sistemas de integridad y control en ayuntamientos que concentran el 40% de la población de Canarias
El presidente de la Audiencia destaca la necesidad de reforzar la planificación, los códigos éticos y los sistemas de prevención del fraude en el ámbito local
Pedro Pacheco compareció, hoy, en la Comisión de Relaciones con la Audiencia de Cuentas de Canarias del Parlamento para presentar ocho informes relativos a los sistemas de control interno e interno de información y los planes de medidas antifraude de ocho ayuntamientos del archipiélago, que en conjunto representan aproximadamente el 40% de la población canaria: Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Telde, San Cristóbal de La Laguna, Antigua, Breña Alta, la Victoria de Acentejo, y Agaete.
Los informes analizan el funcionamiento de los sistemas de control interno y la adecuación a la normativa vigente en materia antifraude y protección de informantes. En este sentido, Pacheco subrayó que <<se trata de evaluaciones orientadas a comprobar el diseño e implantación de buenas prácticas, así como a proponer mejoras que refuercen la transparencia y reduzcan las oportunidades de fraude>>.
Entre las principales conclusiones, la Audiencia detecta que la mayoría de los ayuntamientos carece de códigos éticos formalizados, planificación estratégica, sistemas de evaluación del desempeño y programas específicos de formación en ética pública.
Asimismo, se constata una falta de planificación en recursos humanos, carencias en la gestión integral de riesgos —limitada en muchos casos al ámbito económico-financiero— y la inexistencia de mapas de riesgos corporativos que permitan una visión global de la organización.
Los informes también ponen de manifiesto diferencias significativas entre los grandes municipios, que presentan estructuras más consolidadas, y los medianos y pequeños, donde predominan sistemas incompletos, fragmentados o no formalizados.
En materia de planes antifraude, la Audiencia concluye que su adopción ha sido en muchos casos más formal que efectiva, impulsada principalmente por exigencias normativas vinculadas a la gestión de fondos europeos.
En cuanto a los sistemas internos de información, la implantación de canales de denuncia resulta desigual. En varios ayuntamientos no garantizan plenamente requisitos esenciales como el anonimato, la accesibilidad o su aprobación formal por los órganos de gobierno, tal como exige la normativa vigente.
Recomendaciones para reforzar la integridad pública
La Audiencia de Cuentas formula un conjunto de recomendaciones dirigidas a fortalecer los sistemas de integridad en el ámbito local. Entre ellas destacan:
- La aprobación de marcos de integridad institucional y códigos éticos de aplicación general.
- El desarrollo de políticas de recursos humanos que incluyan evaluación del desempeño y formación en ética.
- La implantación de sistemas integrales de gestión de riesgos y control interno.
- La mejora de los canales de denuncia y su adaptación a la normativa de protección de informantes.
- La extensión de los sistemas antifraude a la totalidad de la gestión pública, más allá de los fondos europeos.
- Reforzar los recursos humanos en control, mejorar la transparencia y accesibilidad de la información pública, y establecer sistemas de supervisión periódica de los controles internos.
Continuidad en el análisis del sistema público canario
Estos informes se enmarcan en una línea de trabajo iniciada por la Audiencia de Cuentas para evaluar los sistemas de control e integridad en las distintas administraciones públicas de Canarias. En años anteriores se analizaron los cabildos insulares (2021), las universidades públicas (2022) y la Administración autonómica (2023), incorporándose ahora el ámbito municipal.
Finalmente, Pedro Pacheco señaló la necesidad de abandonar una lógica reactiva y apostar por una cultura organizativa preventiva, basada en la anticipación y la planificación, concluyendo que <<la prevención es siempre más eficiente que la corrección posterior>>, subrayando la importancia de avanzar hacia una cultura organizativa basada en la anticipación, la evaluación continua y la integridad en la gestión pública.

